Actos festeros

Cada año, cuando el mes de junio llega a su fin, la Vila de Cocentaina inicia la cuenta atrás para la celebración de sus fiestas de Moros y Cristianos con uno de los actos más esperado y estimado por Contestanos y Contestanas: “La Publicació”. Un acto con más de 250 años de historia y que cada año concentra en la Plaza de la Vila a festeros y vecinos.

La Publicació.

Este acto está documentado desde el 4 julio de 1765 y a lo largo del siglo XIX es muy frecuente su aparición en archivos y hemerotecas. Por aquellos años el acto se celebraba el jueves de la fiesta de la Ascensión y consistía en una diana a las 6 o 7 de la mañana en la que participaba un miembro de cada filà con su traje oficial, formados en una escuadra mora y otra cristiana, que anunciaba a todo el pueblo y se comprometía su filà a participar en las fiestas de agosto. Por la tarde se celebraba una procesión en la que cada filà sacaba una imagen pequeña de algún santo. El año 1959 se cambió el horario del acto, cambiando el alba por el mediodía, en 1966 desapareció el acto de la procesión vespertina, y se empezaron a popularizar “les Voltetes del día de la Publicació”.

En 1975, se incorporaron las escuadras infantiles a la Publicación con motivo del 375 aniversario del patronazgo de Sant Hipólito y en 1976 se cambio al domingo más próximo al día de la Ascensión. No sería hasta 1985 cuando la Publicació abandonaría la vinculación con la fiesta de la Ascensión (y por tanto el mes de mayo) para pasar a celebrar-se, el último sábado del mes de junio por la tarde.

Desde el balcón del ayuntamiento y después de la oración del ángelus, el alcalde, en nombre de la corporación municipal, y como máximo representante del pueblo de Cocentaina, le encarga a la Junta de Fiestas la organización de las Fiestas de Moros y Cristianos de ese año, esperando que acepten el encargo, y el presidente de las Junta de Fiestas, en nombre de todos los festeros, acepta dicha organización en honor al patrón San Hipólito, quedando en ese momento publicadas las Fiestas. A los gritos de “Visca Sant Hipòlit, Visca la Festa y Visca Cocentaina”, suenan los acordes del Himno de fiestas, interpretado por una de las bandas de la Vila.

A continuación, la colla de dolçaines i tabals del mal Passet encabeza el desfile, al que le seguirán la escuadra del Bando Cristiano, la del Bando Moro y por último al son de Paquito el Chocolatero las dos escuadras infantiles. El desfile recorre el itinerario de la Diana. 

Ya por la noche, se celebra la primera noche de Voltetes, en la que participan todas las filaes.

Nit de l'Olla.

Entrada de Bandas e interpretación del himno

Sobre las 7 de la tarde y desde el inicio del Passeig del Comtat, las diferentes bandas de música, acompañadas de les filàes y precedidas por el estardarte de la filà a la que acompañaran en las fiestas, van desfilando una a una, y van llenando la plaza del Pla, donde la gente ya espera con impaciencia el momento en que el Presidente/a de Fiestas y el alcalde o alcaldesa de la Vila, con unes breves palabras de bienvenida y deseos de buenas fiestas, hacen entrega de la batuta al músico que ese años es el encargado de dirigir el Himno de Fiestas. Los cargos festeros contemplan desde el balcón del Palau cómo suenan los primeros acordes del himno. “Visca la Festa” compuesto en 1980 por José Insa Martínez y letra del poeta Gerard Mur. Este acto se celebró por primera vez en 1985. Tras cantar el himno, las filaes se dirigen a sus sedes sociales para cenar la popular Olleta contestana.

VISCA LA FESTA

Corre amb goig la gent

amb alegria de festes,

obert el cor al sentiment

de passades gestes.

La festa contestana,

record del Conqueridor,

del Montcabrer a l’Aitana:

Visca la Germanor!

Honor i esplendor!

Brille la llum ardenta!

Visca la Germanor

que la festa sustenta! (Bis)

Honor i esplendor,

Gerard Mur

Voltetes

Ya por la noche y después de haber degustado la tradicional olleta de todas las filaes desfilan de nuevo el Passeig del Comtat al son de pasodobles, a modo de ensayo general de las fiestas que comienzan a la mañana siguiente. 

LA TRILOGÍA FESTERA

Primer día: Dia de l'Entrà

Primera Diana

La Diana es un acto singular, diferente, emotivo, con el que empieza la Trilogía Festera.

A les 6:30 de la mañana se celebra la santa Misa, y a continuación, después de rezar el ángelus y de interpretar el himno nacional, se izan las banderas y da comienzo la Diana. Primero el bando Cristiano, después el bando Moro. La filà que ostenta ese año el cargo de capitán la inicia. La “arrancà” de la Diana en Cocentaina es todo un ritual. Posiblemente al realizar-se en una plaza pequeña y entrañable, hace que se sientan y afloren más las emociones. Suena un pasodoble dinero sentat. Los doce componentes de la escuadra, con las armas bajadas. El formador, con el sable, espada o lanza, casi rozando el suelo va marcando el paso a cada uno de los componentes. Pide permiso a las autoridades festeras y civiles que presiden el balcón del Ayuntamiento y, al fuerte del pasodoble, levanta los brazos y los doce escuadreros, al unísono, levantan las armas y empiezan a avanzar pausadamente. Otro momento especial de la Diana contestana es cuando, aprovechando otro fuerte de la música, “giran la escuadra” ante el balcón del Ayuntamiento, donde se encuentran los cargos festeros, la Diana continua per las estrechas calles contestanas hasta llegar al Passeig del Comtat. Allí, en la amplia avenida, se puede contemplar el majestuoso, elegante y, a la vez, sobrio desfile. Siempre cierra la Diana la filà Bequeteros, , que en su tiempo era la filà Mora de Cavalleria, per su forma peculiar de desfilar i posiblemente siguiendo alguna tradición muy antigua.

Embajada del Contrabando

El día de la Entrada, a mediodía, tiene lugar otro de los actos únicos y singulares de las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Hipólito Mártir: la “Ambaixada del Contrabando”. La misma está protagonizada por las filaes Maseros y Contrabando y en este acto se recrea la ayuda que recibieron en su momento los habitantes de la Villa Condal de los feroces andaluces para hacer frente a las tropas moras.

La “Ambaixada del Contrabando” se inicia en la Plaza Cardenal Férriz, ante la iglesia de Santa María, y hace dos paradas, en la calle Conde de Cocentaina y en Plaza del Pla. Se representa la llegada a la villa de bandoleros venidos desde Andalucía, que piden permiso a los habitantes de la Villa para entrar en ella, alertándoles de que en su viaje han avistado tropas sarracenas. Los Maseros, propietarios de las fértiles tierras contestanas, no están demasiado convenidos de tener entre sus filas a los Contrabandistas, pero tras una tensa negociación, llena de humor y tras aceptar los Maseros una importante cantidad de dinero que es entregada por un jinete Contrabandista, son admitidos para sumar fuerzas ante el inminente asedio de los sarracenos 

“LLoma Grossa, Escorrupènia, Racó Llobet, Bassa dels Peixos, Font de la Edra, Esquererola, Huit Piletes, altos cerros hemos recorrido en balde, pues los moros se escondieron ¡Con que, si de algo aprovecha, nuestro trabuco ofrecemos!”, declama el Embajador Contrabandista. 

La humorística Embajada, una de las más antiguas de nuestras comarcas, finaliza ante el Castillo de Fiestas con los muros del Palau Comtal como testigos. Allí, Maseros y Contrabandistas sellan el acuerdo y se marchan a preparar la ofensiva que trate de frenar el avance de unas tropas árabes que no tardarán demasiado en hacer su entrada en la localidad. 

Este acto está documentado ya en 1864 i se desarrolló hasta la década de los 60, volviendo a formar parte de los actos oficiales a partir de 1985.

Entrada de Moros y Cristianos

La Entrada es el acto más espectacular de la fiesta contestana. Tiene lugar a las 7 de la tarde y transcurre por la calle Padre Francisco Agulló, Passeig del Comtat, Obispo Estaña, Pla, Calle Virgen María, acabando en la plaza de los Apóstoles. El esquema que ahora se sigue es el siguiente: Después de leer un texto de Pablo León Vidal, escrito en 2017, empieza la entrada a cargo del Bando Cristiano. Encabeza el desfile la Colla de dolçaines i tabals El Mal Passet, que también encabezarán el Bando Moro. En primer lugar, va la filà que ostenta el cargo de capitán cristiano. Le siguen tres filàes y después le corresponde en orden a la filà que tiene el cargo de Abanderado Cristiano, siguiéndola las tres filaes que quedan del bando cristiano. 

 

Tras la Entrada Cristiana, viene la Entrada Mora, que vuelve a estar encabezada por la colla “El Mal Passet” y a continuación viene la filà que ostenta la Capitanía Mora, cerrando la entrada la filà del Abanderado Moro. Los “boatos” y acompañamientos suelen ser espectaculares; carrozas, ballets, caballeros, etc.…. Hay que resaltar que las cuatro filàes de cargo sacan una escuadra especial, denominada de esclavos y popularmente de “Escuadra de Negres”. Los boatos y las escuadras especiales destacan por su originalidad, fastuosidad y espectacularidad. El momento más emotivo y espectacular es la entrada de las filàes a la plaza del Plá, donde se encuentra el Castell de Fiestas, el Palau Condal y la tribuna de autoridades.

A medida que los cargos acaban la Entrada, ocupan un lugar preferente al pie de la tribuna de autoridades que, por cierto, se instala allí desde el año 1967. Y van recibiendo a las huestes, tanto cristianas como moras, que les rinden un saludo de pleitesía. Cómo es preceptivo, casi exclusivo de la Fiesta Contestana, las escuadras giran y saludan cuando llegan a la tribuna. El formador se coloca a un lado y va ordenando el giro, mesurado, milimétrico de la escuadra mientras saluda arma en alto.

Segundo día: Día de Sant Hipòlit

Segunda Diana

A las 7:30 de la mañana, tiene lugar la Segunda Diana, con la mismas características que la primera, con la variación de que no hay limite de festeros que participan y con la participación de los festeros infantiles.

Ofrenda de Flores

Sobre las 11:30 de la mañana las filaes desfilan por la Calle Mayor hasta la Iglesia Arciprestal de Santa María, donde hacen la ofrenda al patrón, después se van colocando a lo largo de la Calle Mayor y plaza Obispo Estaña, a esperar el paso de las filaes de cargo que se han concentrado en el Pla, junto con los Mayorales i la Junta de fiestas, para desde allí iniciar el recorrido hasta la Iglesia de Santa María, recibiendo el aplauso de festeros, contestanos i visitantes.

Misa Mayor

Sobre las 12:30 tiene lugar la celebración en el interior de la Iglesia Arciprestal de Santa María la solemne misa Mayor en honor al Patrón San Hipólito Mártir. En la actualidad, la misa y la homilía es a cargo de un sacerdote que pertenezca a la “Hermandad Sacerdotal Contestana”.

Presentación de Armas

El finalizar la Misa Mayor los cargos festeros acompañados por las autoridades festeras y civiles van hasta el la plaza de la Vila donde se colocan en una tribuna que se monta expresamente a tal efecto a las puertas del Ayuntamiento y los festeros de todas las filaes, en fila de uno, pasan por delante para ofrecerles sus respetos presentado les él arma. 

Solemne Procesión General

Por la tarde tiene lugar la Solemne procesión. Las filaes desfilan a marcha de procesión precediendo a las cuatro filaes de cargo y estas, a su vez, preceden a las autoridades civiles, religiosas y militares que desfilan delante del trono de San Hipólito (portado por festeros de las filaes de capitanía) y el reliquiario (portado por festeros de las filaes de bandera). El recogimiento y la solemnidad del acto se rompen cuando, a la llegada del patrón a la Plaza de la Iglesia, se disparan salvas de arcabucería y las campanas tocan a gloria. Este es uno de los actos más peculiares y antiguos de se tienen en Cocentaina, de hecho, este acto se menciona ya en una acta municipal datada el 25 de julio de 1750, marcando un hecho diferenciador. Posteriormente, en el interior de la Iglesia Arciprestal, se da a besar la Reliquia del Santo Patrón.

Retreta

Este acto siempre ha sido en el que el fester se desinhibe de los problemas cuotidianos i, de manera espontànea se alegra i alegra al público que los está viendo. Acto desenfadado en el que los disfraces y las charangas son protagonistas, en los últimos años las filaes, acostumbran a preparar números humorísticos parodiando aquellos aspectos de actualidad de forma alegre, en el que aparecen disfraces de lo mas dispares, donde la gente ríe i el fester pasa un rato divertido y agradable. Otras, salen en carrozas lanzando peluches al público.

Tercer día: Dia dels Trons

Guerrillas al alba

Los festeros se colocan en la calle San Vicente, la más alta del núcleo urbano, que, orientada al este, ofrece vistas de las sierras de AlmudainaSerrella y Aitana. El horario es orientativo, pues marca la tradición que el primer disparo se efectuará por los capitanes al salir el primer rayo de sol sobre las cumbres. Los festeros van desfilan por las estrechas calles del barrio de la Trinitat, acabando en la plaza del Pla.

Estafeta, Embajada Mora y Alardo de Arcabucería

A las 11 horas, Estafeta Mora. Un jinete enviado por los cargos moros entrega un pergamino al vigía del castillo exigiendo la rendición de la fortaleza al Capitán Cristiano, quien menos preciando al mensajero rasga el pergamino y lo lanza desde lo alto del castillo. Ante tal desprecio, el jinete vuelve a todo galope para informar a su capitán, quien con su embajador y séquito se dirigirán al castillo, dando lugar la Embajada Mora. Al no llegar a un acuerdo, se procede al incendio del castillo (acto que se celebra desde el año 2004, rememorando la fatídica fecha de 1304, 700 años antes, cuando lo moros de Granada, al mando de Alabbà ben Rahu, atacaron e incendiaron la población) dando comienzo la batalla de arcabucería que, recorriendo el Passeig del Comtat y la plaza del Pla, se salda con la victoria mora y su conquista de la villa. La enseña verde con la media luna es izada en el castillo.

Embajada de los Tomates

Sobre las 14:00 tiene lugar la «Ambaixada de los Tomaques». Embajada humorística protagonizada por las filaes Cavallería Ministerial y Bequeteros que, al ser estas filaes de caballería, antiguamente no podían disparar en los alardos, resolviendo ellos sus conflictos a tomatazos. Este acto se realiza actualmente en el recinto ferial, aunque en el pasado se desarrolló en otros lugares como la plaza Venerable Escuder o el Pla de la Font.

Estafeta y Embajada Cristiana y Alardo de Arcabucería

Por la tarde se repite el mismo protocolo de la mañana, pero intercambiando los protagonistas, ahora tendrá lugar la embajada cristiana y en esta ocasión es el bando cristiano el que reconquista el castillo, izándose la enseña blanca con la cruz roja.

Acción de Gracias

En 1968 se incorporó el Acto de «Acción de Gracias», que se celebra en el Santuario de la Virgen del Milagro. Según el programa de fiestas, se trata de un acto de homenaje a la Santísima Virgen, quien desde Covadonga protegió toda la Reconquista Española.

Al concluir el disparo, todas les filaes, junto con las autoridades y los cargos festeros, expresan su gratitud a San Hipólito, que preside el acto, por su protección. Tras el canto de la Salve, tiene lugar uno de los momentos más simbólicos: las filaes que han ostentado el cargo de abanderado, tanto del bando moro como del cristiano, hacen entrega de sus respectivas banderas a las filaes que asumirán el cargo al año siguiente.

Finalizado, las autoridades y cargos festeros devuelven en procesión la imagen de San Hipólito de la Manta Roja a la iglesia de el Salvador, dando por finalizadas la fiestas de Moros y Cristianos.